¿Cuáles son los mejores libros de terror?

No hay nada para hacer frente al tedio como pasar miedo: abandónate a la ficción más escalofriante y no te resultará tan desagradable la monotonía de tu vida cotidiana. Para sentir auténtico canguelo prefiero los libros; lo que la imaginación recrea es siempre mucho más pavoroso que lo que te ofrezca ninguna pantalla, tal es el poder de nuestra mente. Recuerdo cómo me enganché al terror, de muy niña; fue con el cuento Barba Azul de Charles Perrault. Se me aceleraba el pulso y me ponía a temblar como un flan de solo de imaginarme la estancia llena de sangre pegajosa en la que se hallaban hacinados los cadáveres de sus anteriores esposas.

Pero ese aumento de adrenalina también me producía un placer perverso. Si te van las emociones fuertes, prueba con estos libros de miedo y novelas de terror, a ver si logras después apagar la luz y dormir a pierna suelta o si, como yo, dejas la lámpara del pasillo encendida…

Frankenstein o el moderno Prometeo (1818) de Mary Shelley

Frankenstein o el moderno Prometeo (1818) de Mary Shelley
Frankenstein o el moderno Prometeo (1818) de Mary Shelley

Mucho ha llovido desde aquella noche legendaria de 1816 en la que cuatro escritores —Lord Byron, John Keats, Percy Shelley y Mary Shelley— se reunieron en torno a una chimenea y jugaron a idear historias de terror. De allí surgió, concebida en la mente de Mary Shelley, la novela Frankenstein o el moderno Prometeo, que habría de cambiar la historia de la literatura. Creo sinceramente que con Frankestein se inició la literatura de terror inteligente, con ese toque filosófico que perdura en la actualidad. Shelley cuestiona con su obra la moral científica, la creación y destrucción de vida y el atrevimiento del hombre a jugar a ser Dios. Con motivo del su 200 aniversario, la editorial Alrevés publicó en 2018 la versión definitiva de la obra, Frankenstein resuturado, con nueva traducción de Lorenzo Luengo acompañada de 21 relatos, 21 ilustraciones y 2 propuestas musicales. Un auténtica delicia.

Cuentos completos de terror, locura y muerte (1880-1890) de Guy de Maupassant

Esta antología comprende 303 relatos de terror de aquel señorito de bien que acabó sus días loco y demente por culpa de una sífilis contraída en sus excesos de juventud. Probablemente el relato más famoso de la selección sea «El Horla», un cuento terrible sobre el problema del doble y la enajenación, escrito en forma de diario personal en el que el protagonista explica cómo en sueños le visita una figura que le roba la vida y empieza a cuestionarse su propia cordura. Pero «El Horla» es solo uno más de los angustiosos relatos que salieron de la pluma (y de la demente imaginación) de Maupassant. Lo que a mí más me gusta de este autor es que toda su obra arranca de la misma forma: la acción se sitúa en un mundo frívolo, lleno de humor; sus personajes son seres cotidianos, joviales remeros, tranquilos aldeanos y refinadas damiselas, pero luego su alegría empieza a enturbiarse hasta mostrarnos el horror más absoluto, el que proviene del delirio, de la maldad humana o de las enfermedades más crueles.

El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde (1886) de Robert Louis Stevenson

El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde (1886) de Robert Louis Stevenson
El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde (1886) de Robert Louis Stevenson

Del cuento corto pasamos a la novela de terror psicológico. Como bien sabemos por las adaptaciones cinematográficas, la novela versa sobre trastornos psiquiátricos como la personalidad escindida o el trastorno disociativo de la identidad (lo que antes se conocía como «personalidad múltiple»). Gabriel John Utterson es un abogado que investiga la extraña relación entre su viejo amigo, el Dr. Henry Jekyll, y el odioso Edward Hyde. La novela se ha convertido en el símbolo en la cultura occidental del conflicto interior del ser humano entre el bien y el mal, pero además es una descripción brillante de la Inglaterra victoriana, una denuncia a la hipocresía de una sociedad en la que las apariencias son muy distintas a los apetitos interiores. Para Stevenson, en nosotros siempre están el bien y el mal juntos, por eso Hyde, símbolo de todo lo perverso, también habita en nosotros. La historia se le ocurrió al autor en sueños. Su mujer, alarmada por sus gritos, lo despertó. Él se quejó furioso: «¿Por qué me has despertado? Estaba soñando un dulce cuento de terror».

Informe sobre ciegos (1961) de Ernesto Sábato
Informe sobre ciegos (1961) de Ernesto Sábato
Informe sobre ciegos (1961) de Ernesto Sábato

En realidad es un capítulo de su novela Sobre héroes y tumbas, pero dada su particular estructura, puede leerse por separado sin que por ello pierda sentido. Es, para muchos, el capítulo más profundo, oscuro y significativo de una novela en la que el escritor argentino expone su particular visión sobre la soledad y la búsqueda de la identidad. En ella, el protagonista, Fernando Vidal Olmos, convencido de que los ciegos conspiran para dominar el mundo, inicia su particular descenso a los infiernos. Un viaje que le conducirá a un submundo de ecos lovecraftianos donde sus obsesiones toman formas pavorosas que le empujarán a su propia destrucción. Tiene una adaptación en cómic dibujada por el maestro Alberto Breccia y una versión ilustrada de la mano de Luis Scafati.

Siempre hemos vivido en el castillo (1962) de Shirley Jackson
Siempre hemos vivido en el castillo (1962) de Shirley Jackson
Siempre hemos vivido en el castillo (1962) de Shirley Jackson

El de Jackson es un terror suave, un terror con poca sangre, un terror poco gore, que es el que en realidad da más miedo. Siempre hemos vivido en el castillo narra la vida de las hermanas Blackwood y su tío Julian. Los tres conviven en la mansión familiar donde seis años atrás murió envenenada el resto de la familia. Viven apartados del pueblo porque todos los odian y acusan a la hermana menor de haber sido la asesina, a pesar de haber salido absuelta en el juicio. No es una novela de misterio, aquí no hay nada que resolver, es terror psicológico en estado puro, algo característico de todas las obras de Jackson, bajo cuya aparente dulzura se esconde siempre algo retorcido, perverso… y profundamente atractivo. En otra de sus novelas de terror, La maldición de Hill House, ahora recuperada en el imaginario colectivo por la serie de Netflix, el horror no recae en la horrible casa ni en los acontecimientos que ahí ocurren, sino en los rincones inexplorados de la mente de sus protagonistas. Y para darse un atracón de horror psicológico, por favor, no dejes escapar sus Cuentos escogidos, en el que destaca «La lotería». Ahí te das cuenta de que el miedo tiene muchas formas y de que quien más miedo da es la masa enfervorecida que tilda de tradición sus más bestias salvajadas.